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viernes, 13 de octubre de 2017

Efectuar tu supervivencia en una matanza masiva

Efectuar tu supervivencia en una matanza masiva

Locos existen Literalmente, no se puede hacer nada para cambiar esto.
Después de eventos como el asesinato en masa en Las Vegas, muchos de nosotros nos sentimos impotentes, sin control y queremos "hacer algo" sobre tales eventos en el futuro. Estos sentimientos pueden girar fuera de control, una espiral emocional que nos aleja de las acciones que realmente nos pueden ayudar. Cambia eso, mira a ti mismo, a tu familia, a tu tribu de amigos: aquí puedes afectar las cosas.
La naturaleza de la bestia que es la violencia es que nadie viene por ti, en los momentos que más los necesitas. Estás solo y debes ser responsable por ti mismo. Toma esto en serio y piensa en lo que harías, atrapado en una situación como el tiroteo en Las Vegas.
En tales situaciones, hay pocas posibilidades de parálisis o duda, o de nociones románticas de heroísmo. Llegar a cubrir, encontrar una ruta de escape fuera del área y prestar primeros auxilios, una vez a salvo de los disparos, es lo mejor que se puede hacer para sobrevivir a ese tipo de violencia. Entonces, pregúntate a ti mismo cómo podrías lograr esas cosas.
¿Puede: Identificar rutas de escape antes de que ocurra algo; Indique la diferencia entre la cobertura y el ocultamiento (una detiene las balas, la otra simplemente la oculta); ¿Administrar heridas traumáticas?
Usted: Tiene un plan establecido con su familia / amigos para emergencias; Practicar regularmente ejercicios como "Si tuviéramos que salir de aquí ahora, ¿dónde están las salidas" con esos amigos / familia? Planifique los puntos rendevous, que no son la entrada principal, en caso de que esté separado en un gran evento; ¿Llevar algún tipo de botiquín de primeros auxilios?



En un nivel fundamental, para aquellos que están en la escena de un evento violento, las medidas más útiles para salvar vidas son para esconderse y luego alejarse, y para poder brindar ayuda a cualquier persona herida una vez que esté seguro hacerlo.
Hagamos un acercamiento a dos detalles de lo anterior, preocupaciones médicas:
Hay otras herramientas (linterna, herramientas para abrir o asegurar puertas, etc.) que pueden tomarse en la mayoría de los lugares y son útiles en estos eventos, pero palidecen en importancia a tener habilidades médicas y las herramientas adecuadas para manejar un trauma potencialmente mortal.

 
En la imagen de arriba se encuentra un kit de primeros auxilios específico para traumas, llamado por algunos un "kit de extracción". Estos pueden ser más grandes, pero también pueden ser lo suficientemente pequeños como para caber en un bolsillo, bolso o chaqueta. Los contenidos mínimos son un torniquete, gasa envasada al vacío (con o sin agente coagulador de sangre impregnado), una venda a presión o envoltura y guantes. La cinta muy pegajosa, piense que el conducto o el gorila no son cintas médicas, también deberían incluirse. Los vendajes oclusivos llamados "sellos torácicos", para sellar lesiones en el torso, también son valiosos, pero se pueden hacer con envases de plástico y cinta adhesiva si es necesario.
En resumen: debe suspenderse la hemorragia masiva (sangrado). El cofre debe estar sellado para mantener un flujo apropiado de aire dentro y fuera de los pulmones. Para hacer esto, el torniquete contrae las extremidades, mientras que la gasa es para empaquetar las heridas en las extremidades o las uniones entre las extremidades y el cuerpo (axila, ingle, cadera) para controlar el sangrado. El vendaje debe mantener la gasa en su lugar, las juntas torácicas cierran las heridas en el pecho para evitar que el aire exterior entre la pared del tórax y los pulmones, la cinta asegura tales intervenciones en su lugar y los guantes lo protegen de posibles infecciones.
Estas son las herramientas necesarias para manejar la mayoría de las lesiones por arma de fuego (o lesiones por arma blanca o metralla) que no son inmediatamente mortales. Puedes tenerlos contigo en cualquier lugar. Ninguna de estas cosas es difícil de usar, todo lo contrario. Aprender los conceptos básicos de su uso puede tomar tan solo 4 horas de su tiempo. El valor de tenerlos y el conocimiento para usarlos, cuando sea necesario, no tiene precio. Tu vida, la vida de un ser querido, la vida de un niño, se podrían salvar con estos elementos.
Estas habilidades y herramientas también son útiles más allá de las situaciones de violencia. No hace dos meses, en el lado de la carretera, salvé una vida con el mismo tipo de torniquete que se muestra aquí.
Si quieres saber más, quieres aprender estas habilidades, actualmente hay una gran cantidad de oportunidades de aprendizaje para el ciudadano privado.
El mejor entrenamiento es práctico, pero puedes comenzar ahora leyendo y familiarizándote con las herramientas y los métodos para manejar este tipo de trauma. Un gran artículo introductorio de Active Response Training llamado Field Medicine for Terrorist Attacks puede ayudarlo a comenzar (Active Response Training también brinda excelentes habilidades en clases de habilidades médicas y defensa personal). Además, Stop The Bleed, una iniciativa del American College of Surgeons y Hartford Consensus, mantiene un sitio web lleno de recursos específicamente para controlar la hemorragia que amenaza la vida.
Hay empresas que ofrecen clases de primeros auxilios específicamente para traumas violentos. Lone Star Medics de Texas, y Dark Angel Medical de Colorado, ambos ofrecen cursos excelentes en primeros auxilios de trauma, y están alojados en todo Estados Unidos.
En Nuevo México y el suroeste de los EE. UU., Puede ponerse en contacto con mi propia compañía especializada en este tipo de capacitación, BFE Labs.
 En Canadá, CTOMS proporciona cursos civiles de esta naturaleza, así como una clase en línea dirigida a la aplicación de la ley, pero con matrícula abierta que está disponible en los Estados Unidos, Canadá y Australia. 
el Stop la iniciativa de sangrado enseña clases de control de sangrado a través de los Estados Unidos, y tiene un localizador de clases en su sitio Web. 
hay muchas otras clases a través de los Estados Unidos e internacionalmente, que se pueden encontrar a través de una búsqueda en Google. Los términos sugeridos serían "clase de trauma civil", "clase de primeros auxilios del trauma", y similares. Busque instructores con antecedentes actuales o recientes en EMS, atención de emergencias, medicina militar, medicina de expediciones y/o medicina para conflictos. El entrenamiento de primeros auxilios de 
General, que ahora incluye el entrenamiento del torniquete, está disponible de la Cruz Roja Americana extensamente a través de los Estados Unidos. las clases de 
en el desierto y las primeras ayudas remotas también pueden proporcionar las buenas habilidades para manejar trauma, relevante a los acontecimientos de la violencia donde puede tomar un tiempo largo para que los primeros respondedores alcancen a víctimas.
Este tipo de clase es bastante común, se encuentra en colegios comunitarios y pequeñas instituciones de enseñanza en todo Estados Unidos. Ejemplos de Sterling están disponibles en Remote Medical International, National Outdoor Leadership Schools y Wilderness Medical Associates. Notas sobre herramientas específicas: Los mejores torniquetes comerciales, los únicos dos aprobados para su uso por el ejército de los EE. UU., Son el Torniquete CAT disponible de North American Rescue, y el SOFT-Tourniquet de Tactical Medical Solutions. El torniquete oficial de la Cruz Roja es SOFT-Tourniquet. Estos torniquetes están disponibles en muchos minoristas, pero tenga cuidado al comprar: los torniquetes falsificados, destinados a recreadores y cosplay, se han infiltrado en el mercado. Usted pagará alrededor de $ 30USD por un torniquete CAT o SOFT real. En caso de duda, compre directamente desde North American Rescue o Tactical Medical Solutions. Estas compañías también fabrican vendajes a presión, paquetes compactos de gasa y otros artículos esenciales de primeros auxilios para traumatismos.
Un vendaje para tener particularmente en cuenta es el Mini-Compression Bandage, de H & H Medical, que también fabrica paquetes compactos de gasa (más de 3 metros, envasados ​​al vacío más pequeños que una baraja de cartas). Para aquellos que buscan tener equipo médico en un bolsillo, bolso, mochila o bolsa de pañales, estos artículos son invaluables para su tamaño.

La gasa con agente de coagulación de la sangre impregnada en ella, llamada "gasa hemostática", está fabricada por QuikClot (Combat Gasuse) y Celox. Estas gasas hemostáticas están disponibles en muchos minoristas, que se encuentran fácilmente en línea. Los guantes de nitrilo (sin látex) están disponibles en casi cualquier lugar, desde CVS hasta su consultorio médico (solo solicite un par de pares la próxima vez que esté allí). Las herramientas son importantes, pero la capacitación es vital. Entre en, al menos, una clase de primeros auxilios de la Cruz Roja, si no algo más específico, y actualice esa capacitación cada dos años.

Morgan Atwood es un educador médico y salvaje en Nuevo México. Ha sido un EMT episódicamente desde 2004 y enseñó clases de trauma de bala y medicina de supervivencia desde 2009.

Colores de Guantes

 (Traduccion de BFE Labs sobre los colores de los guantes):


¡Deja de usar guantes negros! Tus manos son herramientas de evaluación vitales: para identificar lesiones por sensación, pero también por visión (de sangre en tus manos). "Los barridos de sangre se realizan barriendo ambas manos sobre el cuerpo entero de la víctima, trabaje de la cabeza a los pies deteniéndose cada pocos centímetros para ver sus manos en busca de signos de sangre". Esto solo funciona si la sangre es realmente visible en sus guantes. Mira esta foto, ahora imagina esto en poca luz, a toda prisa, bajo la luz límite de faros o computadoras de mano. Los guantes negros no muestran sangre que valga la mierda de un violinista. Deja de usarlos. (Si usted es un fabricante de equipos médicos, o minorista de engranajes, deje de venderlos!) * Nota: Todos los guantes representados están hechos de nitrilo. Nitrilo, no látex. No recomendamos guantes de látex.
La imagen puede contener: una o varias personas y calzado

Si queréis saber mas sobre guantes os dejamos un acceso al post de:
 Guía uso de guantes sanitarios

Como plegar los guantes por Lone Star Medics


Guía uso de guantes sanitarios

INTRODUCCIÓN

Los guantes constituyen una medida de prevención primaria frente al riesgo biológico. Aunque de por sí no evitan el pinchazo, se ha demostrado que reducen el volumen de sangre transferida en al menos un 50 por ciento.
De este modo se reduce significativamente el riesgo de los trabajadores ante la posibilidad de infección con agentes biológicos.
La utilización de guantes es el método de protección de barrera más importante para prevenir la contaminación de las manos cuando existe contacto con material biológico potencialmente infeccioso (como sangre, fluidos corporales, secreciones, membranas mucosas y piel no intacta de los pacientes).
Asimismo, el uso de guantes reduce la probabilidad de transmisión de los microorganismos presentes en las manos, ya se trate de evitar el contagio del personal sanitario a los pacientes (durante los procedimientos sanitarios), o de impedir que se produzca contaminación entre los mismos pacientes.
El objetivo principal de esta guía es fomentar el uso racional de los guantes y para ello facilita de forma resumida indicaciones, condiciones de uso, ventajas y posibles efectos adversos de los guantes que utilizan los trabajadores sanitarios.

INDICACIONES LOS GUANTES DEBEN UTILIZARSE EN LAS SIGUIENTES ACTIVIDADES:

Procedimientos o técnicas sanitarias en los que se produzca contacto con sangre, tejidos y fluidos biológicos.
Manipulación de objetos, materiales o superficies contaminados con sangre o fluidos biológicos.
Curas de heridas y cualquier otro procedimiento invasivo que implique la penetración quirúrgica en tejidos, órganos o cavidades.
Contacto con las mucosas o con piel no íntegra del paciente.
Cuando exista indicación expresa del procedimiento (por ejemplo, en pacientes en estado crítico).
CON CARÁCTER OBLIGATORIO, siempre que el trabajador sanitario presente cortes, heridas o lesiones cutáneas.

CUANDO NO ES NECESARIO UTILIZAR GUANTES

  • Trasladar pacientes.
  • Repartir y recoger comidas.
  • Cambiar o recoger ropa de cama, salvo en los casos en que esté manchada con fluidos corporales o se trate de pacientes con riesgo de infección con recomendaciones especiales.
  • Tomar constantes y realizar exploraciones sobre piel íntegra.
  • Cambiar goteros o administrar medicación por vía oral.
  • Realizar exploraciones complementarias normales: ECG, Rx…
  • Manipular material limpio.
  • Aplicar tratamientos de fisioterapia a pacientes sobre piel íntegra.


CONDICIONES PARA EL USO ADECUADO DE LOS GUANTES

  • Tener las manos limpias, secas y sin cremas.
  • Mantener las uñas cortas y sin esmalte.
  • No trabajar con anillos, relojes, etc.: pueden romper los guantes, obstaculizar una buena limpieza, fijar a la piel las partículas que se desprendan del guante y favorecer la retención de material potencialmente infeccioso.


PUESTA Y RETIRADA DE GUANTES DE PROTECCIÓN

Puesta de guantes (En la colocación de los guantes no existe riesgo de exposición a agentes biológicos)

  1. Elegir el guante adecuado en función de la asistencia a realizar.
  2. Elegir la talla adecuada.
  3. Lavado y secado de manos.
  4. Revisar que el guante se encuentra en buen estado al sacarlo de su presentación.
  5. Colocarse los guantes (tener en cuenta no contaminar los guantes si la asistencia requiere esterilidad).
  6. Comprobar el buen estado y continuidad del guante de forma previa a la asistencia (buen ajuste, inexistencia de poros o roturas, …)


Retirada de guantes (En la retirada del guante existe riesgo de exposición a agentes biológicos, por lo que se deben seguir los siguientes pasos para evitarlo)

  1. Para la retirada del primer guante, se tomará el borde del guante por su cara externa y se le dará la vuelta completamente.
  2. Se recogerá el guante usado y posiblemente contaminado con la mano en la que aún está puesto el otro guante.
  3. Para la retirada del segundo guante, se tomará el borde del 2º guante por su cara interna, sin soltar el que tiene agarrado en la mano, y hacer la misma operación que con el anterior, dejando el primer guante y la zona contaminada del segundo por la parte interna de este.
  4. Una vez finalizada esta operación se deben desechar los guantes en el contenedor adecuado, según los procedimientos de segregación de residuos.
  5. Una vez retirados los guantes se deben lavar y secar las manos.


CUANDO CAMBIAR DE GUANTES
  • Entre acciones y procedimientos distintos realizados en un mismo paciente.
  • Inmediatamente después de tocar material contaminado.
  • Al cambiar de paciente.
  • En la manipulación, preparación o administración de agentes químicos o medicamentos, al utilizar un nuevo producto o medicamento.
  • Siempre que se produzcan salpicaduras, o los guantes en uso se rompan o perforen es necesario lavarse las manos inmediatamente y ponerse un nuevo par.


OTRAS CONSIDERACIONES ES IMPORTANTE RECORDAR QUE, AUNQUE SE HAYAN UTILIZADO GUANTES, ES NECESARIO LAVARSE LAS MANOS, ANTES Y DESPUÉS DE ATENDER A CADA PACIENTE.

Hasta ahora los guantes contenían polvo que facilitaba su enguantado.
En la actualidad no existe ninguna indicación médica que justifique la utilización de guantes empolvados, ya que son numerosos los riesgos conocidos de sensibilización y alergia.
Cuando detecte problemas de calidad (roturas repetidas, defectos, suciedad, …) en los guantes deberá comunicarlo a su Coordinador para sustitución del lote correspondiente y tramitación de la incidencia

TIPOS DE GUANTES ASISTENCIALES EN FHC

GUANTES DE EXAMEN DE NITRILO NO ESTÉRILES SIN POLVO INDICACIONES:

Todas aquellas prácticas clínicas sin protocolo de esterilidad y que requieran protección:
  • Retirada de vías vasculares periféricas.
  • Obtención y manipulación de muestras de análisis clínicos.
  • Manejo de secreciones, aspiraciones orofaríngeas, fluidos biológicos, orinas y cambio de bolsas de colostomías.
  • Limpieza de aparatos y material sanitario.
  • Contacto con residuos biosanitarios.
  • Trabajos o manipulaciones de agentes químicos.
  • Procedimientos o técnicas sanitarias en los que se produzca contacto con sangre, tejidos y fluidos biológicos.
  • Manipulación de objetos, materiales o superficies contaminados con sangre o fluidos biológicos.
  • Curas de heridas y cualquier otro procedimiento invasivo que implique la penetración quirúrgica en tejidos, órganos o cavidades.
  • Contacto con las mucosas o con piel no íntegra del paciente.
  • Cuando exista indicación expresa del procedimiento (por ejemplo, en pacientes en estado crítico). 
  • CON CARÁCTER OBLIGATORIO, siempre que el trabajador sanitario presente cortes, heridas o lesiones cutáneas.

 (Traduccion de BFE Labs sobre los colores de los guantes):

¡Deja de usar guantes negros! Tus manos son herramientas de evaluación vitales: para identificar lesiones por sensación, pero también por visión (de sangre en tus manos). "Los barridos de sangre se realizan barriendo ambas manos sobre el cuerpo entero de la víctima, trabaje de la cabeza a los pies deteniéndose cada pocos centímetros para ver sus manos en busca de signos de sangre". Esto solo funciona si la sangre es realmente visible en sus guantes. Mira esta foto, ahora imagina esto en poca luz, a toda prisa, bajo la luz límite de faros o computadoras de mano. Los guantes negros no muestran sangre que valga la mierda de un violinista. Deja de usarlos. (Si usted es un fabricante de equipos médicos, o minorista de engranajes, deje de venderlos!) * Nota: Todos los guantes representados están hechos de nitrilo. Nitrilo, no látex. No recomendamos guantes de látex.

La imagen puede contener: una o varias personas y calzado

OBJETIVOS: En maniobras y procedimientos de riesgo, evitar el contacto físico con secreciones, fluidos biológicos, piel no intacta, agentes químicos, mucosas, y materiales sucios o contaminados. Proteger al paciente de posibles exposiciones biológicas por parte del asistente.

GUANTES DE EXAMEN DE NITRILO ESTÉRILES SIN POLVO INDICACIONES y OBJETIVOS:

Las mismas que los GUANTES DE EXAMEN DE NITRILO NO ESTÉRILES que requieran protocolo de esterilidad (Preparación de medicación, realización de curas, …).

GUANTES DE NITRILO ESTÉRILES CON CAÑA ALTA INDICACIONES:

Se utilizará doble guante para trabajos de preparación y administración de agentes cancerígenos, mutágenos, teratógenos o citostáticos.
OBJETIVOS: Evitar el contacto con agentes químicos peligrosos y asegurando que se evita el contacto incluso si resbalan por la manga.

GUANTES DE POLYSOPRENO DE CAÑA ALTA INDICACIONES:

Actividad quirúrgica y paritorios.
OBJETIVOS: Realización de técnicas asistenciales que requieran esterilidad y una especial sensibilidad.

GUANTES DE NEOPRENO DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA CONTRA RADIACIÓN DIFUSA INDICACIONES:

Actividad asistencial que requiera presencia de rayos X sin exposición directa al haz.
OBJETIVOS: Siempre que la actividad asistencial requiera la utilización de rayos X (Infiltraciones, Traumatología, CPR, …)

GUANTES DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA CONTRA RADIACIÓN DIRECTA INDICACIONES:

Actividad que suponga probabilidad de estar expuesto al haz de rayos X.
OBJETIVOS: Sujeción de pacientes en la realización de pruebas de rayos X, actividades que requieran estar en la zona del haz de rayos X.

LAVADO DE MANOS 
Es una medida básica de protección del personal sanitario. Se debe realizar igual que el lavado antiséptico pero con jabón preferiblemente neutro, al inicio y al termino de la jornada laboral; después de ir al cuarto de baño; antes y después de comer, preparar o servir comida y siempre que las manos estén sucias; después de estornudar, sonarse….
Técnica:
1- Humedecer las manos con agua corriente, preferiblemente templada.
2- Aplicar jabón líquido antiséptico homologado (UNE-EN 1499) en recipiente con dispensador         para su dosificación:
  • Solución jabonosa de digluconato de clorhexidina al 4%.
  • Povidona yodada al 7,5%.
3- Frotar las manos palma con palma, sobre dorsos, espacios interdigitales y muñecas durante al        menos 30 segundos.
4- Aclarar con abundante agua corriente.
5- Secar las manos con toallas de papel desechables.
6- Cerrar el grifo con la toalla de papel utilizada para el secado.
7- Antes de iniciar la actividad laboral, cubrir las lesiones cutáneas de las manos (cortes, heridas        …) con apósitos impermeables y utilizar los guantes de forma habitual.

EFECTOS ADVERSOS ASOCIADOS AL USO DE GUANTES

Los guantes pueden producir en los trabajadores procesos alérgicos, tanto el látex natural por su alto contenido en proteínas que estabilizan las partículas de goma y que se vehiculizan en el polvo, como los diferentes lubricantes que tienen incorporados.

DERMATITIS IRRITATIVA POR CONTACTO

Es la más frecuente, y se caracteriza por la aparición de zonas irritadas en la piel, fundamentalmente en las manos. Estas reacciones no inmunológicas se deben al efecto irritativo de los lavados repetidos de manos, uso de detergentes o al efecto sobre la piel del polvo añadido a los guantes y/o de otros aditivos químicos utilizados en su fabricación.

ALERGIA QUÍMICA AL LÁTEX O HIPERSENSIBILIDAD RETARDADA (TIPO IV)

Es una reacción inmunológica de inicio retardado, que aparece en manos, brazos… uno o dos días después del contacto con los aditivos químicos de los guantes, y desaparece después de unos días, si se deja de tener contacto con el alergeno. En este caso, los guantes que se deben utilizar son sintéticos de nitrilo o vinilo.

ALERGIA PROTEICA AL LÁTEX O HIPERSENSIBILIDAD INMEDIATA (TIPO I)
Son reacciones inmunológicas, mediadas por Ig E y producidas por las proteínas del látex. La mayoría de estos pacientes son atopicos, con historia previa de alergias.
Suelen aparecer a los 10 o 15 minutos después del contacto con látex y cursan con picor, enrojecimiento y habones en las zonas de contacto.
La urticaria de contacto es la manifestación más frecuente y precoz de la alergia al látex en personal sanitario.
Se puede producir también rinitis y asma en las personas sensibilizadas al látex, así como cuadros de anafilaxia tras el contacto con objetos de látex, como catéteres, preservativos, cánulas para enemas, cirugía de intervención dental, exploración ginecológica…

NORMATIVA VIGENTE


  • REAL DECRETO 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual en los países de la Unión Europea.
  • REAL DECRETO 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativos a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.
  • REAL DECRETO 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos biológicos durante el trabajo. 
1. MOTILLA, E., ACEBRÓN, V. Protocolos de Enfermería: Higiene de las Manos en el Medio Sanitario. Recomendaciones para el Uso Racional de los Guantes. Hospital Severo Ochoa, Fundación Jiménez Díaz y Hospital de la Princesa (Madrid). 
2. Guía para la Prevención de la Infección Hospitalaria. Lavado de manos. 
3. Guía de Guantes del Servicio Murciano de Salud. 
4. CDC. Guide of the Centers for Disease Control And Prevention. 
5. INSHT. Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos para la utilización por los trabajadores en el trabajo de equipos de protección individual. 
6. NTP 938 Guantes de protección contra microorganismos

jueves, 12 de octubre de 2017

Shock hipovolémico

Shock hipovolémico

INTRODUCCIÓN

La evaluación inicial de la persona traumatizada es una tarea desafiante y cada minuto puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Desde hace unos 50 años, el manejo de pacientes con trauma ha evolucionado, debido a que se mejoró el entendimiento de la distribución de mortalidad y de los mecanismos que contribuyen a ésta. Las muertes inmediatas son causadas por un daño grave en grandes vasos, corazón, pulmones y cerebro y generalmente se producen en la escena del accidente. Las muertes tempranas ocurren entre los 15 a 60 minutos después del accidente y usualmente se deben a colapso cardiovascular o pulmonar. La mortalidad tardía por trauma tiene su pico días o semanas luego del accidente y es debida primariamente a sepsis y falla orgánica múltiple. Reconocidos cirujanos desarrollaron el soporte avanzado de vida en trauma, como estándar en el cuidado del paciente politraumatizado a través de protocolos para la evaluación y manejo en urgencias. Para realizar un buen trabajo, se debe priorizar el manejo de los pacientes con alta probabilidad de deterioro clínico temprano. Esto se hace con el triage, en el que se consideran mecanismos de lesión, edad, localización anatómica de las lesiones, los signos vitales inestables y la identificación temprana de las manifestaciones precoces del shock, para así iniciar un tratamiento adecuado.
El factor letal en el shock es el daño celular anóxico irreversible que mata una masa crítica de células. Una entrega inadecuada de oxígeno a los tejidos por parte de la microcirculación conduce a este daño celular. Así, la reanimación exitosa requiere la restauración de la entrega de O2 a las células, aumentando el flujo de sangre oxigenada a través de los capilares.
El shock hemorrágico es la forma más común de shock que afecta a los pacientes traumatizados.
Es claro que el flujo sanguíneo y la oxigenación tisular inadecuados son la vía final común de cualquier tipo de shock. Los diferentes sistemas del organismo pueden verse afectados en todo paciente con shock hemorrágico.

PROBLEMAS CARDIOVASCULARES

La respuesta a la pérdida sanguínea se divide en 3 fases:

Fase 1: en la primera hora desde que comienza la hemorragia el líquido intersticial empieza a pasar hacia los capilares, este llenado transcapilar continua por 36-40 horas y puede alcanzar un volumen de 1 litro. La salida de líquido desde el espacio intersticial deja un déficit de volumen en el mismo.

Fase 2: la pérdida de volumen sanguíneo activa el sistema renina-angiotensiva y esto con144 GUÍAS BÁSICAS DE ATENCIÓN MÉDICA PREHOSPITALARIA duce a retención de sodio y agua por los riñones. Debido a que el volumen se distribuye primariamente en el espacio intersticial (el 80% es extravascular), el sodio retenido repone parcialmente el déficit de líquido en este espacio.

Fase 3: unas pocas horas después del comienzo de la hemorragia la médula ósea comienza a producir eritrocitos, pero el reemplazo de los eritrocitos perdidos es lento y el reemplazo completo puede tomar hasta 2 meses. El llenado transcapilar precoz deja un déficit de volumen en el espacio intersticial y no en el intravascular. La reposición de este déficit hídrico intersticial es el objetivo de la terapia hídrica precoz en la hemorragia leve; por tanto, la indicación de usar cristaloides está diseñada para llenar el espacio intersticial, debido a que el sodio se distribuye en forma pareja al espacio extracelular y el 80% de éste es extravascular. La infusión de coloides permanecer á en el espacio instravascular, no reemplazará el déficit de volumen intersticial y evitará la activación del eje renina-angiotensina, interfiriendo con la retención de sodio necesaria para reemplazar el déficit de volumen intersticial.
La disminución del volumen sanguíneo circulante conlleva una baja de las presiones de llenado del corazón, y por ende una baja del gasto cardíaco que depende del volumen sanguíneo perdido y de la eficacia de lo mecanismos compensatorios fisiológicos.

Vasoconstricción refleja: constituye el mecanismo principal. Se trata de vasoconstricción del territorio esplácnico y musculocutáneo, permitiendo una redistribución en beneficio de la circulación cerebral, coronaria y hepática. La circulación renal se privilegia en una primera instancia, pero sufre vasoconstricción cuando las pérdidas sanguíneas alcanzan un 30% del volumen circulante. Aumenta la presión arterial media y disminuye la resistencia al retorno venoso. Así el sistema
nervioso simpático compensa la hemorragia, restaurando el débito cardíaco y la presión arterial a la normalidad.
La vasoconstricción arterial mantiene la presi ón arterial aórtica a expensas de disminuir el flujo a varios lechos capilares, como riñón, hígado y músculo esquelético. Esta disminución del flujo sanguíneo capilar permite agregación plaquetaria de leucocitos y obstrucción de glóbulos rojos. La isquemia local en los lechos capilares obstruidos causa edema de células endoteliales, lo que impide aún más el flujo sanguíneo capilar.

Taquicardia: permite aumentar el débito cardíaco.

Llenado transcapilar: después de una hemorragia moderada el líquido intersticial extravascular rellena el volumen plasmático a través de capilares o vénulas postcapilares en un volumen casi igual al de reserva sanguínea. La velocidad de este llenado es inicialmente 90-120ml/hora disminuyendo gradualmente hasta completarse después de 30-40 horas. La infusión de cristaloides completar á el volumen plasmático y rellenará el déficit que queda en el intersticio. La puesta en marcha de estos mecanismos compensadores se debe a 2 tipos de respuesta a la hipovolemia: a. Nerviosa, refleja, por intermedio de barorreceptores y quimiorreceptores cardiopulmonares y del seno carotídeo, que llevan a estimulación simpática y a inhibición parasimpática. Produce liberación de Noradrenalina.b. Hormonal, con la secreción rápida de adrenalina por la médula suprarrenal y las respuestas más lentas de renina angiotensina y ADH.

PROBLEMAS RESPIRATORIOS

El shock hemorrágico reduce el flujo sanguíneo a los músculos esqueléticos, incluyendo los músculos respiratorios. Durante el estado de shock hay necesidad de aumentar el volumen-minuto respiratorio, debido a que la disminución del flujo sanguíneo pulmonar aumenta la fracción de espacio muerto en la ventilación. Por lo tanto, el trabajo muscular ventilatorio debe aumentar para mantener una ventilación alveolar adecuada. Sin embargo, como el flujo sanguíneo está disminuido los músculos respiratorios no pueden soportar las necesidades ventilatorias. Se puede producir en el 1-2% de los pacientes con lesiones importantes insuficiencia respiratoria aguda por daño en la interfase alveolo-capilar con escape de líquido proteináceo del espacio intravascular hacia el intersticio y luego los espacios alveolares.

PROBLEMAS NEUROLÓGICOS
La corrección de la hipovolemia es parte integral de la reanimación neurológica. En estos pacientes la existencia de una lesión neurológica conlleva a un aumento de la presión intracraneana, una disminución de la compliance cerebral y desaparición de la autorregulación del débito sanguíneo cerebral, que es estrechamente dependiente de la presión. Es decir que toda baja de la presión arterial media se traduce en una acentuación de la isquemia cerebral.

PROBLEMAS RENALES

La secreción de catecolaminas y vasopresina están elevadas durante el estado de shock y tienden a reducir el flujo sanguíneo renal y la velocidad de filtración glomerular. La secreción de renina mediada por su inervación simpática inicia la cascada de conversión de angiotensina en angiotensina II. Este potente vasoconstrictor arteriolar sistémico estimula la producción renal de prostaglandinas y la liberación de aldosterona y ADH. Lo que produce disminución del índice de filtración glomerular y aumenta la resorción tubular de sal y agua como intento de restituir el déficit de volumen intravascular circulante.
La isquemia renal prolongada durante el shock eventualmente producirá un daño hipóxico letal a las células renales. Esta isquemia causa una insuficiencia renal aguda oligúrica prolongada en los pacientes con shock hemorrágico.

PROBLEMAS METABÓLICOS
A nivel celular ocurre una compensación mediante un cambio a metabolismo anaeróbico, cuyo resultado es la formación de ácido láctico y el desarrollo de acidosis metabólica con compensación respiratoria.
En el politraumatizado se produce una pérdida calórica intensa en el lugar del accidente y durante el traslado. El lleno vascular masivo es otro factor de hipotermia, la cual empeora el estado hemodinámico y altera la hemostasia ya comprometida en el shock y la hemodilución.
El páncreas secreta mayor cantidad de glucagón y menor cantidad de insulina, lo que hace que las hormonas contrarreguladoras produzcan glicogenólisis y gluconeogénesis. Por esto la glicemia está elevada dando lugar a la llamada diabetes del trauma. La reanimación rápida de shock hemorrágico, junto con la necesaria reparación quirúrgica y hemostasia, permitirá que las respuestas metabólicas al trauma inicien el proceso de recuperación, cambiando al perfil metabólico adecuado.

RECURSOS NECESARIOS

1. Equipo para canalización y administración de líquidos endovenosos (catéteres de di GUÍA MÉDICA PREHOSPITALARIA PARA SHOCK HIPOVOLÉMICO
GUÍAS BÁSICAS DE ATENCIÓN MÉDICA PREHOSPITALARIA ferentes tamaños 14, 16, 18, 20, 22, 24, equipo de macrogoteo, Lactato de Ringer, Solución salina 0.9%).
2. Vendajes, apósitos estériles, tela adhesiva.
3. Equipo de bioseguridad (guantes, gafas, tapabocas, bata).
4. Sábanas, mantas
5. Oxímetro de pulso
6. Electrocardiógrafo

DESCRIPCIÓN DETALLADA

TIPOS DE SHOCK
Aunque existen varios tipos de shock, por su sencillez conceptual se puede considerar que éste se produce por un trastorno grave en uno de los tres elementos fundamentales del aparato circulatorio: la bomba del circuito (el corazón), el contenedor o conductores (vasos sanguíneos) y el contenido, la sangre y el plasma (la volemia). Teniendo en cuenta esto, se distinguen tres tipos de shock: hipovolémico, cardiogénico y distributivo.

SHOCK HIPOVOLÉMICO HEMORRÁGICO: la hemorragia es la causa más frecuente del estado de shock después de un trauma. Por tanto, un paciente politraumatizado puede tener algún signo de hipovolemia. Este tipo de shock es debido a la pérdida de volumen sanguíneo como ocurre en las heridas abiertas, sangrados por fracturas, sangrados gastrointestinales, sangrados intraabdominales, hemotórax, entre otras. Como consecuencia de la pérdida de volumen sanguíneo se disminuye la precarga; esta disminución es directamente proporcional a la cantidad de
sangre perdida y a la rapidez con que se produzca, lo que conlleva a la disminución del gasto cardíaco (GC) y a un aumento de la resistencia vascular sistémica (RVS).
Las manifestaciones clínicas dependen del porcentaje de volumen sanguíneo perdido y se presentan, en orden de aparición, signos y síntomas como: taquicardia, taquipnea, disminución de la presión de pulso (diferencia entre la presión sistólica y diastólica), llenado capilar prolongado, alteraciones del estado mental (ansiedad, temor, hostilidad, somnolencia, inconsciencia), disminución de la presión arterial, la diuresis (oliguria, anuria), frialdad, palidez y muerte.

SHOCK HIPOVOLÉMICO NO HEMORRÁGICO: este cuadro se puede presentar como consecuencia de una importante pérdida de volumen plasmático, uno de los componentes de la volemia (volumen circulatorio). Dicha pérdida puede ser de origen gastrointestinal (vómito, diarrea), por diuresis excesiva (diurético, diuresis osmótica, diabetes insípida), fiebre elevada (hiperventilación y sudoración excesiva), falta de aporte hídrico y extravasación de líquido al espacio intersticial con formación de un tercer espacio (quemaduras, peritonitis, ascitis, edema traumático).
El perfil hemodinámico es similar al del shock hemorrágico, es decir, resistencia vascular sistémica elevada, gasto cardíaco y presiones de llenado bajas.

SHOCK CARDIOGÉNICO: el shock cardiogénico (intrínseco) es la forma más grave de falla cardíaca y habitualmente la causa primaria es una falla de la función miocárdica. Una variedad de entidades patológicas pueden causarlo, tales como contusión miocárdica (trauma cardíaco cerrado), trauma cerrado de tórax, arritmias cardíacas, miocardiopatías o con menos frecuencia un infarto de miocardio que se presenta en asocio con el trauma. En este último, el shock ocurre aproximadamente en un 6-8% de los pacientes que acuden al hospital con infarto agudo de miocardio y la mortalidad suele ser superior al 80%. El shock cardiogénico (extrínseco) también se produce al comprimirse el miocardio y los grandes vasos, por condiciones anormales  les como taponamiento cardíaco, neumotórax a tensión y pericarditis constrictiva, también llamado shock compresivo.
En el taponamiento cardíaco, el gasto cardíaco se ve afectado por la pérdida de la capacidad del corazón para expandirse y recibir sangre nueva para ser bombeada. La presencia de líquido en el saco pericárdico (taponamiento cardíaco) evita que el corazón se llene completamente durante la fase de diástole (relajación); esto significa una reducción en el volumen de latido y por lo tanto una reducción del gasto cardíaco.
El neumotórax a tensión es una verdadera urgencia que requiere diagnóstico urgente y un tratamiento inmediato. La presión intrapleural aumentada causa un colapso total del pulmón y desviación del mediastino hacia el lado opuesto, lo que altera el retorno venoso y lleva a una disminución del gasto cardíaco. Este es un fenómeno de carácter mecánico y el tratamiento definitivo es la corrección de la alteración primaria que lo ha causado.

SHOCK DISTRIBUTIVO: se llama distributivo porque lo que falla no es la bomba, ni hay disminución primaria de la volemia, sino su distribución, debido a la vasodilatación patológica y sin sincronía funcional de la microcirculación.
La falta del contenedor se desencadena cuando el sistema vascular se agranda sin que exista un incremento proporcional en el volumen de líquido. Es importante enfatizar que en estos casos no se ha perdido líquido del espacio vascular; el problema radica en el incremento de las dimensiones del contenedor; por tanto, a esta condición frecuentemente se le conoce como hipovolemia relativa. Esta pérdida de control puede ser consecuencia de causas neurogénicas tales como el trauma de la médula espinal (shock neurogénico) que produce una disfunción del sistema nervioso simpático ocasionando una pérdida del tono vascular con gran vasodilatación así como una pérdida de los reflejos cardioaceleradores. El patrón hemodinámico se caracteriza por un GC (gasto cardíaco) bajo con descenso de la precarga y disminución de la resistencia vascular sistémica (RVS). Causa séptica o infecciosa (shock séptico):
la respuesta inflamatoria generada por la infección provoca lesiones de las paredes de los vasos sanguíneos causando en ellos la pérdida de su capacidad de contracción, lo
que se refleja en una vasodilatación marcada a nivel de la macro y micro circulación.
Causa anafiláctica (shock anafiláctico): se produce habitualmente por vasodilatación capilar brusca por descarga de histamina y bradicinina. Casi siempre es secundaria a una reacción anafiláctica tipo I inmunitaria en respuesta
a un antígeno al que el paciente estaba previamente sensibilizado (frecuentemente alergia a medicamentos intravenosos como las penicilinas, contrastes intravenosos, picaduras de insectos), lo que determina dilatación capilar, aumento de la permeabilidad y situación de shock distributivo. Los efectos sistémicos, como la broncoconstricción, agravan el cuadro clínico.

MANEJO DEL SHOCK HEMORRÁGICO: la hemorragia se define como una pérdida aguda del volumen sanguíneo circulante (volemia). Existe una gran variabilidad del volumen sanguíneo circulante: en un adulto normal es aproximadamente el 7% de su peso corporal, un hombre de 70 Kg tiene de volemia aproximadamente 5 litros y en un niño el volumen sanguíneo circulante es más o menos el 8-9% de su peso corporal (80- 90 ml/Kg).
En primer lugar se debe valorar la escena, sin olvidar asegurar el área y aplicar las normas de bioseguridad, evaluar rápidamente al paciente identificando las condiciones que amenacen la vida y resolverlas adecuadamente.

1. Al hacer contacto con el paciente se debe hacer una valoración general del mismo (no se debe tomar más de 30 segundos) donde según su respuesta se evaluará permeabilidad de la vía aérea y estado de conciencia, se palpará el pulso radial y se determinarán sus características. Al mismo tiempo se valoran las condiciones de frialdad y humedad de la piel.

2. Una vez la impresión inicial ha sido terminada, la evaluación primaria debe ser hecha, siguiendo la estructura del ABCDE, haciendo gran énfasis en la circulación. (ver guía de reanimación cardiopulmonar).

3. Circulación: es el punto más importante de la evaluación posterior a asegurar la vía
aérea y garantizar una adecuada ventilación, pues el shock se trata de un estado de hipoperfusión. En primer lugar hay que identificar y controlar la hemorragia. Deben observarse, además, varios aspectos:

Pulso: deben evaluarse su presencia, amplitud (fuerte, filiforme), regularidad (es regular o no?) y frecuencia (taquicardia, bradicardia).Es importante destacar que la presencia de la onda de pulso requiere de una presión sistólica específica para poder darse, correspondiendo a 80 mm Hg para pulso radial, 70 mm Hg para pulso femoral y 60mm Hg para pulso carotídeo. Si el pulso radial no es palpable, el paciente ha entrado ya en la fase de shock descompensado. La taquicardia es el signo circulatorio medible, más precoz y confiable que se presenta en el shock.

Color de la piel: la palidez o la piel moteada reflejan un estado de hipoperfusión cutánea como consecuencia de la desviación de la circulación periférica hacia sistemas y órganos más vitales para preservarlos del daño por hipoxia, como lo son el corazón, cerebro y riñones.

Temperatura corporal: existe una disminución en la temperatura corporal como consecuencia de la hipoperfusión cutánea ya descrita. Por ello el paciente en shock se percibe con piel fría; esta percepción debe obtenerse con el dorso de la mano rica en termorreceptores. De igual manera, la humedad de la piel se asocia con la distribución de la perfusión.

Llenado capilar: dado que la compresión capilar remueve el flujo sanguíneo hacia sistemas más importantes, se produce un retraso en la velocidad de llenado capilar, la cual no debe pasar normalmente de 2 segundos.
Esta medida debe tomarse de preferencia en la eminencia hipotenar; su aumento implica un estado de hipoperfusión. Sin embargo, puede ser influenciado por factores externos.

4. Se debe determinar la presencia de sangrado externo y realizar compresión inmediata.
5. La evaluación de la función cerebral es una medida indirecta de la perfusión cerebral y esto se hace determinado el nivel de conciencia.
6. El paso final de la valoración inicial incluye exposición del paciente mediante retiro de sus ropas para evaluación de traumatismos no evidentes al inicio de la atención y posibles focos adicionales de sangrado. Se debe prevenir la hipotermia.

TRATAMIENTO PREHOSPITALARIO DEL SHOCK HEMORRÁGICO ASOCIADO A TRAUMA

El tratamiento de un paciente en shock está dirigido a regresar de un metabolismo anaeróbico a un metabolismo aeróbico a través del aporte de oxígeno a los tejidos hipoperfundidos. El objetivo principal de la reanimación de un paciente en estado de shock es restaurar un adecuado aporte de oxígeno a los tejidos y tratar la patología de base para prevenir un futuro deterioro Esto se obtiene inicialmente deteniendo la hemorragia y reemplazando la pérdida de volumen.
Es peligroso esperar hasta determinar un diagnóstico preciso de shock antes de iniciar un tratamiento agresivo; es así como el reemplazo de líquidos debe ir de la mano con el control de la hemorragia y con mayor razón si los primeros signos de shock son reconocidos.
La fórmula Tensión Arterial Sistólica/ Frecuencia Cardíaca (TAS/FC) ayuda en el diagnóstico precoz del shock, y dice que si es <1, se está frente a una condición de shock.
En la escena prehospitalaria lo mejor que se le puede ofrecer a un paciente en shock
 hemorrágico asociado con un trauma, en la escena prehospitalaria, es un traslado rápido al centro asistencial adecuado y un tratamiento apropiado tanto en la escena como en la ruta. Cualquier demora en conseguir el cuidado definitivo debido a un traslado retrasado sin justificación es potencialmente peligroso. Según recientes investigaciones se sugiere modificar la aproximación terapéutica a los pacientes en shock, eso si, manteniendo de base el ABCD ampliamente conocido. De esta manera se pueden dividir los pacientes en dos grandes categorías: Paciente en shock hemorrágico con hemorragia controlable. Paciente en shock hemorrágico con hemorragia NO controlable.

PACIENTE CON HEMORRAGIA CONTROLABLE

CIRCULACIÓN

Control de hemorragia: en este nivel la prioridad debe ser identificar y detener la hemorragia siempre por compresión directa del sitio, idealmente con un apósito a través de la fuerza ejercida por el auxiliador o con la ayuda de un vendaje compresivo. Sólamente en circunstancias extremas se aplicará un torniquete.
Cuando la herida sea demasiado grande se recomienda el .empaquetamiento. de la herida, el cual se logra taponando dicha lesión con ayuda de compresas una tras otra; nunca retirando las primeras.

Posición: anteriormente se recomendaba la posición de Trendelemburg (cabeza abajo pies arriba), pero ésta no ha demostrado que aumenta el volumen de sangre en las venas centrales ni que mejora el gasto cardíaco en pacientes con shock hemorrágico.
Por ello la posición recomendada es en decúbito supino, sin olvidar el control de la columna cervical.

Acceso vascular: debido a que la velocidad máxima de infusión está determinada por el tamaño del catéter y no por el tamaño de la vena, se recomienda canalizar dos (2) venas periféricas. El sitio recomendado es la cara anterior del antebrazo (venas antecubitales) y la fosa antecubital. Se deben utilizar catéteres venosos desechables calibre 14-16 (catéteres cortos y gruesos). La recomendación es canalizar la vena en ruta al centro hospitalaria; se puede intentar canalizar en la escena cuando el paciente se encuentra atrapado o si el tiempo de transporte es mayor a 30 minutos. Lo claro es que no se debe retrasar el traslado del paciente.

Terapia inicial con líquidos endovenosos
Las soluciones recomendadas para reanimar pacientes con shock hemorrágico tanto en la escena prehospitalaria como en la sala de emergencias, siguen siendo los Cristaloides, pues comparándolos con los coloides se ha encontrado una mayor sobrevida al usarlos,aunque sólamente permanecerá del 20% al 30% de los mismos una hora luego de ser administrados en el espacio intravascular. De esta manera también se reemplaza el líquido intersticial que como mecanismo compensatorio inicialmente pasó al espacio intravascular; por ello se debe administrar en proporción de 3 a 1 teniendo en cuenta el volumen perdido de sangre.
De primera elección está el Lactato de Ringer pues es una solución isotónica al plasma con la característica que el lactato se convierte en
Bicarbonato en el hígado y puede así actuar como buffer. De segunda elección está la Solución Salina Normal (0,9 %) la cual es levemente hipertónica al plasma y tiene como riesgo que al usar grandes volúmenes puede producir acidosis hiperclorémica (claro está que es extremadamente infrecuente). A pesar de esto ambos cristaloides pueden utilizarse indistintamente en el proceso de reanimación del paciente en shock. El uso de soluciones dextrosadas debe ser abolido por completo debido a la posibilidad de inducir diuresis y a que no actúa como expansor plasmático. Los Coloides están reservados para el uso intrahospitalario y solamente cuando, según
la patología, así se requieran. En resumen se recomienda utilizar en la reanimación del paciente en shock Hemorrágico de 1 a 2 litros de Lactato de Ringer (o en su defecto Solución Salina Normal) endovenoso rápidamente (aproximadamente en 10 minutos). Luego de esto, reevaluar y continuar a una tasa de administración según la respuesta que se obtenga del paciente. Como previamente se afirmó, el objetivo primordial al reanimar un paciente en shock hemorrágico es obtener una adecuada perfusión tisular. Durante la reanimación se busca obtener unos parámetros con una TAS alrededor de 100, paciente conciente (excluyendo TCE), diuresis adecuada, pulsos periféricos fuertes, adecuada perfusión cutánea.

Monitoreo: Siempre que esté disponible se debe establecer un monitoreo electrocardiográfico y pulsoximetría, para determinar la frecuencia del pulso y la saturación de oxígeno sanguíneo y monitorear la diuresis.

Exposición y control de hipotermia: El objetivo de la exposición es buscar otras fuentes de hemorragias y controlarlas. La hipotermia puede producir una disfunción miocárdica, hipercalemia, cuagulopatía y vasoconstricción.
En respuesta a esto, se debe remover la ropa húmeda, utilizar sábanas tibias, oxígeno humidificado tibio y un medio ambiente que no favorezca la pérdida de calor.

PACIENTE CON HEMORRAGIANO CONTROLABLE

Ante todo debe quedar muy claro que la única oportunidad de sobrevida de estos pacientes estará en una sala de cirugía donde le puedan controlar la hemorragia. Una espera en la escena innecesaria o un traslado a un centro asistencial donde no cuenten con el recurso disponible, será catastrófico en el resultado final.

CIRCULACIÓN

Posición: trasladar al paciente en decúbito supino.
Acceso vascular: canalizar dos venas periféricas con catéter calibre 14 - 16, en la ambulancia. Nunca se canalizará en la escena, excepto en paciente atrapado.

Terapia inicial con líquidos endovenosos: el tipo de líquidos utilizados es el mismo que en un paciente con hemorragia controlada: Cristaloides, en primer lugar el Lactato de Ringer, y, como segunda opción, la Solución Salina Normal. Lo que sí varía es el volumen y la velocidad de administración, pues se considera que volúmenes grandes favorecerán la dilución de factores de coagulación y movilización de microtrombos, lo cual en conjunto llevará a un aumento en la hemorragia. Se concluye luego de varios estudios que no hay evidencia que pacientes con shock hemorrágico sin control del sangrado, se beneficien de una terapia con líquidos endovenosos a grandes volúmenes y administración temprana. Por eso, la recomendación para el reemplazo con líquidos endovenosos en pacientes con hemorragia no controlada es buscar mantener una perfusión periférica, la cual se puede obtener con una TAS alrededor de 90 (incluso algunos autores recomiendan 80), paciente consciente y buen pulso periférico. Por ello en estos pacientes no está indicado el bolo inicial de 1 a 2 litros de Cristaloides; en su lugar se administrarán bolos pequeños evaluando la respuesta del paciente (250-300cc).

Monitoreo: siempre que esté disponible se debe establecer monitoreo electrocardiográfico y de pulsoximetría.

Exposición y control de hipotermia: El objetivo de la exposición es buscar otras fuentes de hemorragias y controlarlas. La hipotermia puede producir una disfunción miocárdica, hipercalemia, cuagulopatía y vasoconstricción. En respuesta a esto, se debe remover la ropa húmeda, utilizar sábanas tibias, oxígeno humidificado tibio y un medio ambiente que no favorezca la pérdida de calor.
De un traslado rápido a un centro asistencial adecuado y un tratamiento apropiado tanto en la escena como en la sala de emergencias depende la sobrevida de un paciente en shock hemorrágico.

REEVALUACIÓN Y MONITORIA

Reevaluar periódicamente el ABCDE del paciente, determinando nuevas anormalidades anteriormente no detectadas.

COMPLICACIONES

Problemas en la vía aérea y la ventilación, ampliamente conocidas y manejadas en otras guías:
. No detección de hemorragias ocultas.
. Imposibilidad para controlar hemorragias.
. Shock compensado que avanza a un estado descompensado.
. No determinación de un estado de shock en un paciente.


Las anteriores complicaciones se evitarán evaluando de forma correcta y detallada a cada uno de los pacientes que se atienden en la escena prehospitalaria.


José Luis Castillo G., MD
Médico y Cirujano, Univalle,
Médico APH – Coomeva Emergencia Médica
Instructor – Fundación Salamandra

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